...de risa en risa, de agua tibia y de agua calentica... así ha sido desde que pudimos bañarte por primera vez, eras tan pequeña querida "lentejita" que cabías en el lavabo... si en un lavabo! pero eso duró poco ya que como quienes te conocemos no parabas ni un segundo y querías chapotear.
Comenzamos en casita con tu bañerita roja, que un día compraron tu Papapa y tu Mamama y aún así parecías dentro de una piscina, luego dimos el salto a la bañera de Lima, que compartías con tus primos Adrián y Florencia - los que también chapoteaban a su manera cuando estrenaban cada día la bañerita en casa de los abuelitos peruanos. Ahora te bañas en la bañera azul, herencia de tus primitos Iker y Laura y hay que decir que eres como un pez en el agua, bueno mas bien como una pequeña marsopilla chapoteando y riendo con las gracias de tus papis... mi pequeña Rocío seguiremos tus pasos o el rastro de agua, y te seguiremos contando acerca de tus aventuras acuáticas... es sólo cuestión de tiempo y eso ahora es lo que queremos tener, contigo.